domingo 25 de febrero de 2007

Fraude, robo, e intolerancia al talento mexicano.

En está edición de la entrega del Oscar hice una excepción, como era costumbre no los veía, nunca me han llamado la atención, pero como dije, está vez hice una excepción ya que participaron cineastas mexicanos con una ligera ilusión de verlos ganar en tierras gringas.

Desde que supe quienes eran los nominados en seguida saque mis conclusiones de que premios iban a recibir las películas El Laberinto del Fauno, Babel y Los niños del hombre, de las cuales acerté en su gran mayoría.

Por ejemplo:
Mejor música original (Babel)
Mejor Dirección de Arte (Laberinto del Fauno)
Mejor Maquillaje (Laberinto del Fauno)

A esas atine que si iban a recibir su estatuilla, y falle en Mejor Edición (Niños del Hombre y Babel) Mejor Guión Adaptado (Niños del hombre) Mejor Guión Original (Laberinto del Fauno) y las otras categorías que me faltan por mencionar donde películas de cineastas mexicanos participaban. Sí nos ponemos a analizar son premios que realmente no tienen mucha importancia, que sirven de relleno y para hacerla de emoción para la entrega de premios principal.

Una vez más el talento mexicano fue ignorado, esos premios que reciben Babel y Laberinto, no pertenecen a mexicanos pues Gustavo Santaolalla es argentino (no tengo nada contra ellos) e hizo la música de Babel, y el maquillaje y la dirección de arte, pertenece a la co-producción española.

El único mexicano que si se siente contento es Guillermo Navarro, estupendo trabajo visual que logró en el Laberinto del Fauno, pero bueno, de lo que se deben sentir orgullosos Cuarón, del Toro e Iñarritu es que sus películas han sido premiadas por VERDADERAS ACADEMIAS DE CINEMATOGRAFÍA, auténticos Festivales de Cine y gente que realmente sabe y entiende de cine y no un grupo de ancianos, conservadores, fascistas, derechistas, doble moralistas, incultos cineastas que le dieron el premio a Scorsese por lástima y para que ya le deje de tirar mierda a E.U.A.

jueves 8 de febrero de 2007

Pobre Hugo.

Cuando terminaba el partido de la selección de México vi como algunos comentaristas ya comenzaban a decapitar a Hugo Sánchez, que la verdad me parece injusto que sea así, ya que el periodista debe solamente limitarse a narrar lo que acontece dentro del partido de fútbol.

Para que un periodista de su opinión sobre lo que aconteció en el terreno de juego existen esos programas de revista deportiva domingueros, trillados y llenos de gritones que compiten por el rating de gente que deja a la buena de Dios su criterio para que al día siguiente vayan con sus cuates a repetir exactamente lo que dijo el conductor del programa de las 10 PM sobre el partido.

Muchos de estos tipos con el poder del micrófono en la mano ni si quiera tienen idea de lo que dicen aunque ellos sean muy estudiosos y tengan la teoría del fútbol bien aprendida, no es lo mismo vivirlo dentro de la cancha aprenderse la táctica que se practicó toda la semana.

Algo bueno que veo de tener a ex jugadores como “especialistas o analistas” en un programa de esos es que ellos si saben de lo que hablan pero lo malo es que no tienen mucha educación que digamos y se les puede notar claramente en su pobre acervo cultural.

Pero volviendo al principio, si duele perder ante Estados Unidos por muchos motivos, en especial creo yo, más políticos que deportivos. Me preguntaba hoy un compañero. “¿Cuántos años tiene el fútbol mexicano siendo profesional?” yo contesté que apenas unos 60 años, en su más puro estilo dijo: “no es posible que nosotros tenemos 60 años de fútbol profesional y ellos que apenas su liga tiene más de 10 años ya nos hayan alcanzado”.

Pero si lo vemos del lado copión del mexicano –que para eso nos ponemos de pechito- creo que deberíamos comenzar a ver como es que se trabaja el fútbol en Estados Unidos; digo esto porque México es un país acostumbrado a hacer y tener lo mismo que se hace en el país vecino del norte. No solamente en el fútbol sino en todo ámbito deportivo, ya que desgraciadamente nos quedaremos rezagados siempre a una mediocridad tirando a pésimo desempeño en cualquier competición, si ya sabemos el problema ¿Por qué no atacarlo?

Aunque digan que tenemos más compatriotas jugando en las mejores ligas del mundo, aunque digan que Nelson Vargas hizo más por el deporte mexicano, no basta solamente de unos cuantos, creo que es labor de todos sobresalir en nuestros trabajos, estudios o competiciones y tener disciplina en todo lo que hacemos –incluyéndome.-

Pero pues apenas es el comienzo y ya queremos comernos a Hugo Sánchez, hay que dejarlo desempeñarse creo que no podemos exigir resultados tan pronto sabiendo de ante mano que en este país en esos rubros pues dejamos mucho que desear…

martes 6 de febrero de 2007

Cambio de blog.

Todo cambio es bueno, eso dicen muchos, y en mi vida eh experimentado sin fin de cambios que hasta el momento casi ninguno me ha funcionado bien que digamos; esto me remonta a la época en la que mis padres querían un cambio en su vida y así fue, cada quién tomó caminos diferentes y es hasta hoy, fecha en que no se han vuelto a ver y dudo mucho que se guarden algún resentimiento si no todo lo contrario.

En cuanto a mi y mis cambios, son muchos los que he realizado, pero pocos se conservan en mi mente, quizá porque no supe tomar la decisión correcta o porque realmente lo hice por algún impulso propio de mi edad.

A veces me gustaría que en esos momentos decisivos de mi vida estuviese alguien para indicarme como hacerlo, lamentablemente (o afortunadamente???) no lo hubo.

Estoy en una etapa en la que en cualquier lado veo o escucho hablar de CAMBIOS ya que muchos pronuncian esa palabra como si fuera cualquier cosa y siento que no es así pues creo que hay que ver mucho a futuro las consecuencias que esto puede traer, tampoco se trata de ser un miedoso y dejar las cosas aunque estas empeoren día tras día.

Ahora que soy más conciente de mis actos, reflexiono y digo que es mejor –en la mayoría de los casos- aprender uno mismo de las cosas que le salen mal. Muchas veces en la búsqueda de consejos nos acercamos a quién menos debemos y quién realmente debemos escuchar tratamos de evitar una sola palabra de esa persona que te puede entender porque le pudo haber sucedido lo mismo que a uno.

Para poder lograr eso, es indispensable para mí tener mucha, pero mucha confianza en alguien que si te pueda asesorar, cosa que muchos jóvenes de ahora no tienen y la poca la depositan en amigos de su misma edad que apenas comienzan a vivir. Realmente no se de quién sea culpa, pero muchas veces es difícil que los hijos nos acerquemos a los padres, es más hay poca comunicación y eso provoca muchas veces que las relaciones Padres-Hijos no sean las adecuadas, en mi caso, siempre me costó un esfuerzo enorme acercarme a mis padres y los motivos salen sobrando.

Antes me sentía frustrado y enojado por los papás que tuve y por el sin fin de veces que truncaron mis sueños, me doy cuenta ahora de que a nadie se le enseña a ser padre, sumando a esto que muchas veces los papás quieren imponer lo que para ellos es correcto y no dejan que sus hijos se equivoquen. Sumemos a esto que es como una cadena, que viene de sus padres y de sus abuelos y que parece mentira pero se vuelve a repetir en los jóvenes de hoy en día.

Y aun que digan que es por el bien de uno, no siempre les interesa lo que el hijo realmente quiere y cuando lo saben sienten gran “decepción” e intolerancia a los sueños de sus hijos, al fin y al cabo, quién toma esas decisiones, somos nosotros los hijos, quién más adelante veremos si ellos tenían razón o no en lo que nos decían.

Bueno, pero basta de existencialismo –que voy a compartir mucho en este blog- y pues ojala les guste mi cambio de blog, ya que el otro en el que estaba me daba una hueva tremenda escribir algo por lo lento que se ponía a veces el asunto, además de que nadie lo visitaba ya que las medidas de “seguridad” son extremadamente exageradas y pues nadie veía lo que yo posteaba… sólo algunas buenas personas que se apiadan de este su humilde servidor.